La llegada de los desguaces y sus consecuencias

La llegada de los desguaces y sus consecuencias

Con  la crisis hemos sido testigos de muchas desgracias, entre ellas una buena cantidad de gente que al final ha perdido su trabajo y sus casa, todos hemos visto como mucha gente era desahuciada y no le quedaba de otra que cambiar de modo de vida, unos se marcharon con la ilusión de encontrar algo que les hiciera remontar, lugares extranjeros en los que buscar un futuro mejor, y los que se quedaron debieron levantarse poco a poco, reconstruir sus vidas de otra manera, pasar de vivir en condiciones casi de lujo a convertirse en perfectos defensores de lo austero, en definitiva un nuevo modo de vida que al final los he hecho seguir para adelante. Con esta tragedia también llego la segunda mano, una manera de poder comprar y conseguir lo que nos gusta a los mejores precios, lejos de que pudiera ser rechazada debemos decir que desde el principio ha tenido una gran aceptación y es normal, ya que el que vende se lleva un dinero que le viene bien y el que compra lo hace al mejor precio, todos salen ganando que al final es lo que de verdad interesa.

Con el paso de los años ya no solo las tiendas de segunda mano se han convertido en una apuesta segura, sino que los desguaces también, quienes han tenido el coche roto se han dado cuenta de la suerte que han llegado a tener al disponer de lugares en los que el precio de las piezas que necesitaban para su coche eran hasta un ochenta por ciento más baratas que comprándolas nuevas. Como podemos ver al final los desguaces también se han convertido en ese tipo de tiendas que todos quieren visitar, ese tipo de tiendas en las que se compra y se queda uno satisfecho, pero también se han convertido en ese tipo de sitios que hacen que el coche dure más tiempo, las consecuencias de utilizar los desguaces es que ya la gente no estrenamos coche, nos hemos acostumbrado alargarle la vida de una manera fácil y sobre todo económica que se nos ha olvidado incluso la acción de la venta coche desguace quizás cuando nos demos cuenta de que el coche ha llegado a su fin, es cuando veremos que venderlo al desguace será la menor forma de darnos cuenta que el coche de nuestros suelos está en el concesionario esperándonos.


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